
• A principios del siglo XX, concretamente en la década de los años 20, los norteamericanos inician una Iridología práctica, alejada del cientifismo pero con excelentes resultados. Entre ellos brilla con luz propia el prestigioso iridólogo Bernard Jensen, doctor en Quiropráxia y el autor que más libros ha publicado sobre el tema.
A él se debe el establecimiento de la correspondencia entre muchos puntos del iris y los distintos órganos del cuerpo, una carta irídica que marca la pauta hasta nuestros días en el iridodiagnóstico. Su obra cumbre se llama Iridology, una auténtica Biblia en la materia donde recoge numerosos casos clínicos e innumerables fotografías. Sus últimas experiencias con cámaras modernas, así como el empleo del vídeo y la informática en este campo, le convierten en pionero de la aplicación de nuevas tecnología en Iridología.
En la actualidad está retirado de la práctica clínica y se dedica a difundir este método de diagnóstico por el iris a través de charlas, cursillos y seminarios que imparte en todo el mundo.